Cómo ver Sevilla en 3 días

Plaza de España Sevilla miriamdm

Para los que tenéis las vacaciones a la vuelta de la esquina o para todos los que queráis hacer  una pequeña escapada mientras llegan esos merecidos días de descanso, aquí tenéis una guía para ver Sevilla en 3 días.

Un fin de semana puede parecer poco para conocer una ciudad, pero con un poco de organización previa, 72 horas pueden dar para mucho. Incluso, si como en mi caso, lo hacéis desde la otra punta del país. Directamente del norte, hasta el sur.

En nuestro caso, llegamos un domingo a primera hora de la tarde. Yo ya había estado en otra ocasión en la ciudad, pero había sido un viaje rápido de un día para visitar a unos amigos, y esta vez me había propuesto activar el “modo turista” para recorrer todos los rincones de Sevilla y descubrir todos sus “lugares con encanto”.

Día 1. Sevilla desde las alturas.

No hay mejor mapa que contemplar la ciudad desde las alturas. Para hacerlo, os recomiendo ir al Metropol Parasol, más conocido como “Las Setas de Sevilla” por la característica forma de su estructura, la más grande del mundo construida en madera. En la planta más alta tiene un mirador al que puedes acceder a través de un ascensor. La entrada cuesta 3 €, pero merece la pena para disfrutar de una vista de 360 grados de la ciudad. Desde allí podrás recorrer las distintas pasarelas e identificar todo lo que vas a visitar los siguientes días. La entrada incluye una consumición gratuita en un bar específico, pero con ella también podrás conseguir un descuento en el bar situado en el propio mirador. Te recomiendo optar por esta opción, porque ahí arriba vas a empezar a notar el calor del sur, y te vendrá genial tomarte una cervecita mientras sigues disfrutando de las vistas.

Setas de Sevilla Miriamdm

Triana

Aún nos quedaban horas para aprovechar ese primer día, así que pusimos rumbo a uno de los barrios más característicos que sin duda tienes que visitar, Triana. A falta de playa, el río Guadalquivir es una de las mejores maneras de sofocar el calor. Así que te recomiendo pasear por la orilla del río hasta llegar al Puente de Triana. Antes de cruzarlo, párate a disfrutar de las vistas. Ver el barrio desde el otro lado del río es todo un espectáculo. Si además, como en nuestro caso, lo haces al atardecer, entenderás por qué se Sevilla “tiene un color especial”. Una vez allí, piérdete por sus calles, son, en sí mismas, algo característico de la ciudad que merece la pena conocer.

Y después de tomarte algo en alguna de sus muchas terrazas (las más turísticas las encontrarás nada más cruzar el puente y a la orilla del río), te recomiendo cenar en Las Golondrinas (Calle Antillano Campos, 26). Una típica taberna andaluza en la que comer unas buenas tapas. El bacalao, un acierto seguro.

De vuelta al hotel, podrás disfrutar de las vistas desde el puente, esta vez de noche, y con toda la ciudad iluminada.

Día 2. El Alcázar, la Catedral y la Giralda.

Por muy improvisado que quieras hacer tu viaje, si vas con el tiempo justo, te recomiendo comprar la entrada para la visita al Real Alcázar, la Catedral y la Giralda con antelación. Te ahorrarás interminables colas, y eso, traducido en un viaje express, es mucho más tiempo para conocer el resto de la ciudad.

En su página web oficial podrás consultar disponibilidad y horarios y comprar tu ticket. Te lo aseguro, merecerá la pena cuando veas que la cola de las personas con entrada es mucho más pequeña que aquella que aún la tiene que comprar.

El precio de la entrada general para el Real Alcázar es de 12.5€ (incluido el euro por la venta anticipada a través de la web). Si incluyes audioguía o visita guiada el precio se incrementa. Todos los Lunes de 18.00 a 19.00 de Abril a Septiembre, y de 16.00 a 17.00 de Octubre a Marzo la entrada es gratuita, aunque tienes que ajustarte a los horarios y puede que no sea suficiente si quieres realizar un visita más tranquila, recorrer con calma todas las estancias y los preciosos jardines que vas a encontrar.

Jardines Real Alcázar Sevilla miriamdm

Lo más cómodo es organizar la visita a estos 3 lugares el mismo día, ya que están situados en la misma plaza y como puedes elegir horario con la entrada anticipada, puedes calcular el tiempo que dedicarás a cada uno y hacer la visita en la misma mañana o tarde. Nosotros visitamos primero el Alcázar, por la mañana temprano para evitar el calor de las horas centrales del día, y después la Catedral y la Giralda.

La entrada general a la Catedral incluye la visita a la Giralda y a la Iglesia del Salvador. Cuesta 10 euros (gastos de compra anticipada por la web incluidos). Una vez más, el gasto merece la pena. Fue considerada Patrimonio de la Humanidad junto al Real Alcázar y el Archivo de Indias, y es la catedral gótica más grande del mundo. Mientras la visitas, tómate un respiro, no solo del sofocante calor, si no también a nivel de energía, porque la necesitarás para subir las 35 rampas de La Giralda. 97,5 m de altura desde los que poder contemplar nuevamente la ciudad. En mi opinión, es algo que hay que hacer, pero la cantidad de turistas que encontrarás cuando llegues arriba, no te dejarán disfrutarlo como te gustaría.

La Giralda Sevilla miriamdm

Completada la mañana, toca parada para comer. Tienes un montón de buenas opciones para comer unas tapas o unas raciones a muy buen precio, pero os recomiendo el Bar Casa Tomate, por la comida y también por la decoración del bar, sus paredes son todo un homenaje a la guitarra española y el flamenco. Está situado el el barrio de Santa Cruz, otra visita obligada en Sevilla. Así que después de disfrutar de unos aguacates rellenos de marisco y la tradicional carrillada ibérica, piérdete por este barrio. Y digo piérdete en sentido literal, porque los estrechos callejones se convertirán en una especie de laberinto en el que ir descubriendo preciosos edificios y algunos de los más bonitos patios andaluces.

Por la tarde, toca visitar otro de los lugares más emblemáticos de Sevilla, La Plaza de España. Era uno de los lugares que me había faltado por ver en mi anterior visita, y tenía muchas ganas de conocerla. Fue diseñada por el arquitecto sevillano Aníbal González para la Exposición Iberoamericana de 1929. Nada más cruzar el “Parque de María Luisa” y entrar en la plaza llamará tu atención por las dimensiones del edificio y por el color y la vida que respira a cualquier hora del día. Recórrela de un lado a otro y busca el banco de azulejo que representa a tu comunidad, están todas representadas, así que seguro que encuentras la tuya. Otro de sus encantos son los puentes que cruzan el canal, que podrás recorrer en una de las barcas que encontrarás. Antes de irte, sube a la zona más alta de las galerías para disfrutar de las vistas. Si además eres fan de Star Wars, seguro que reconoces la escena de el Episodio II: El ataque de los clones.

Plaza de España Sevilla miriamdm

Plaza de España Sevilla miriamdm

En el camino de ida o de vuelta a la plaza, no te olvides de hacer una parada en La Torre del Oro, otro de los lugares emblemáticos de la ciudad. Puedes visitarla por dentro, aunque si vas justo de tiempo como nosotros, verla solo desde fuera ya merece la pena.

Torre del Oro Sevilla miriamdm

Después de este día, aún te quedarán fuerzas para volver al hotel y prepararte para la última noche en la ciudad. El nuestro, estaba situado muy cerca de la Alameda de Hércules, una zona de bares muy conocida en Sevilla. Allí podrás encontrar un montón de opciones para tomarte algo en una de sus terrazas, y lo mejor es que siempre encontrarás sombra, algo que agradecerás si vas en los meses más calurosos del año. Muy cerca de allí encontrarás mi siguiente recomendación para cenar. En la calle Calatrava, 10, está Dúo Tapas, un restaurante que mezcla la tradición con platos re inventados y una decoración muy bonita. Nosotros tuvimos suerte y encontramos mesa sin reserva, el bar no es muy grande pero tiene una buena selección de tapas y estaba a tope, lo que siempre es buena señal.

Día 3: el centro de Sevilla.

Si como en nuestro caso, tu vuelo sale a primera hora de la tarde, lo mejor es madrugar y aprovechar la mañana. Así que después de disfrutar de un buen desayuno en el hotel, aprovecha las últimas horas para recorrer el centro de Sevilla. Una de las cosas que más me gustan de esta ciudad es que sus calles tienen una esencia característica que la distingue del resto. Sus callejones estrechos, las calles señaladas en azulejos, los colores de las casas… El centro es también muy buena opción para hacer tus compras de última hora. Intenta evitar las cadenas más conocidas y descubre el comercio local. Hay un montón de tiendas en las que podrás comprar algo que te recuerde tu viaje.

Sevilla miriamdm

Sevilla me ha encantado, y se va sin duda directa a mi lista de lugares con encanto. Si conoces más lugares que merece la pena visitar de Sevilla, déjame tus recomendaciones en comentarios. Estoy segura de que repetiremos.

Fotografías:© miriamdm